Las mejores prácticas, que definen cómo utilizar un indicador de forma segura, no siempre son fáciles de seguir. Las condiciones de mercado tranquilas pueden producir, sorprendentemente, lecturas en el indicador que no califican como señal de negociación, lo que conlleva la pérdida de oportunidades para los operadores algorítmicos. Este artículo propondrá una posible solución a este problema, al analizar cómo construir aplicaciones de negociación capaces de adaptar sus reglas de negociación a los datos de mercado disponibles.