Ibex 35 - un negocio de las "Big Four"

Ibex 35 - un negocio de las "Big Four"

12 agosto 2014, 12:09
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Las labores de auditoría de las empresas del Ibex 35 son un negocio que se encuentra en exclusiva en manos de cuatro grandes compañías de servicios profesionales que dominan el mercado de la auditoría y la consultoría: Deloitte, E&Y, PwC y KPMG.

Estas cuatro firmas multinacionales, las conocidas como Big Four, avalan las cuentas del 100% de las empresas del selectivo. Y lo vienen haciendo, en casi una decena de casos, desde hace dos y hasta tres décadas, tal y como recoge CCOO en el informe Ibex 35. Evolución de sus empresas durante el ejercicio 2013. «Sin entrar a cuestionar su profesionalidad, es poco presentable que haya empresas que llevan 20 y hasta 30 años con el mismo auditor», expresó Pablo Rojas, autor del documento, durante la presentación junto a Carlos Bravo, secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO.

El sindicato parte de la información depositada en la CNMV y la publicada en las páginas web, memorias e informes anuales de gobierno corporativo para constatar que la cuota de representación está claramente escorada hacia Deloitte, que supervisa los balances de 15 empresas que representan el 44,1% del total. Se trata prácticamente de la mitad -el 45,7%- si se incluye a la filial española de la siderúrgica ArcelorMittal, cuya matriz está auditada por Deloitte Luxemburgo, país de su sede central.

En su nómina de clientes del Ibex, la mayoría trabaja con la firma desde hace una década o más años. Es el caso de las compañías energéticas Repsol, Acciona y Enagas; las constructoras ACS, FCC y OHL o Banco Santander, Caixabank y BBVA en las finanzas.

E&Y, por su parte, trabaja con nueve compañías que representan el 26,5% del Ibex. La aseguradora Mapfre, cuyas cuentas supervisan desde hace 24 años, es su cliente más veterano. La cuota de KPMG se reduce a cuatro firmas del selectivo que suponen el 11,8% del total, si bien lleva firmando las cuentas de Grifols desde hace 23 años y de Dia e Indra, desde hace 22. Finalmente, PwC supervisa a seis, que suman el 17,6% del Ibex.

Dos entidades financieras, Banco Popular y Sabadell, son las que más tiempo llevan confiando en esta misma auditora para que supervise sus actividades. PwC ha firmado las cuentas de ambas entidades durante 32 y 31 años, respectivamente, a pesar de que la Unión Europea ha advertido en varias ocasiones de que «las situaciones en que una empresa lleva décadas nombrando a la misma sociedad de auditoría parecen incompatibles con lo deseable en materia de independencia».

Desde estos bancos recalcan que la decisión de elegir a una de las Big Four responde a una cuestión de «prestigio» y de «presencia internacional». «Nuestro negocio global obliga a contar con una firma que cuente con los recursos y la experiencia necesaria», apuntan.

En la entidad catalana añaden además que «las decisiones relativas a los controles de auditoría están refrendadas por la junta general de accionistas, que, año a año, acuerda renovar el contrato de servicio vigente». La cadena de supermercados Dia, otra de las Ibex 35 con auditor veterano -KPMG desde hace 22 años-, no ha querido pronunciarse al respecto.

Rotación en las 'Big Four'

La rotación de clientes entre las Big Four es también habitual. En 2013 y según el estudio, KPMG incorporó a Red Eléctrica de España, antes revisada por PwC. Ésta, a su vez, perdió ese mismo ejercicio al operador eléctrico, pero ganó a Bolsas y Mercados Españoles (BME), el operador de todos los mercados de valores y sistemas financieros en España, que anteriormente auditaba Deloitte.

Un año antes, en 2012, Deloitte había incorporado a Abertis, auditada anteriormente por PwC, y a Inditex, antes con KPMG. E&Y hizo lo propio con Bankia, antes de que el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), dependiente del Ministerio de Economía, resolviera a mediados de junio que Deloitte cometió infracciones graves en su auditoría, decisivas en el colapso de la entidad.

Precisamente a este caso se le añade el escándalo de Pescanova -que tiene a su auditora BDO imputada en la Audiencia Nacional por falsear datos financieros- y al reciente ingreso en prisión del presidente de M&A Auditores, José Antonio Díaz Villanueva, por dar «cobertura necesaria» a la comisión de delitos de falseamiento de cuentas del operador de Wi-Fi Gowex, que cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

Con este horizonte, el futuro anteproyecto de Ley de Auditoría de Cuentas obligará a los auditores a rotar cada siete años para preservar su independencia. El Ejecutivo pretende ir incluso más allá de lo que establece la Directiva europea aprobada el pasado mayo, donde se establece una rotación obligatoria cada 15 años para las empresas cotizadas y las denominadas de Interés Público.

La nueva norma, promovida por el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Mercado Interior, Michel Barnier, tiene como uno de sus objetivos prioritarios «dinamizar el mercado de las auditorias» dado que en el conjunto de la UE las Big Four acaparan el 90% de la cuota de mercado tras las fusiones producidas en las últimas décadas.

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