Tasas más bajas, oro más caro: la estrategia de Trump para 2026
El oro acaba de alcanzar los 5.590 dólares, un máximo histórico. Y no ocurrió por accidente. La gráfica lo dice todo: una subida constante desde agosto de 2025, que se aceleró bruscamente a principios de 2026. ¿Un catalizador clave? La renovada presión de Donald Trump para reducir las tasas de interés.

Seamos claros: Trump no fija la política de la Reserva Federal, pero su retórica importa. Con las elecciones de 2024 ya superadas y un segundo mandato en marcha, está pidiendo abiertamente recortes de tasas, argumentando que los altos costos de financiamiento están perjudicando el crecimiento y a las pequeñas empresas. El mercado lo está escuchando.
¿Por qué esto beneficia al oro?
- Los rendimientos reales caen: el oro no paga rendimiento. Cuando las tasas nominales bajan y la inflación sigue siendo persistente (como ha ocurrido), las tasas reales se vuelven negativas. Eso hace que mantener oro sea más atractivo que bonos o efectivo.
- Debilidad del dólar: tasas más bajas normalmente debilitan al USD. Dado que el oro se cotiza en dólares, un dólar más débil eleva su valor globalmente, especialmente para compradores fuera de EE. UU.
- Aumenta la demanda como refugio seguro: incertidumbre política + política monetaria más laxa = la combinación clásica para el oro. Los inversores se protegen contra la volatilidad, la depreciación monetaria y el exceso fiscal.
En resumen: si la Fed cede a la presión política y recorta tasas en la segunda mitad de 2026, el oro podría probar niveles superiores a los 6.000 dólares antes de fin de año.


