¿Qué es el sistema de envío de dinero y remesas Hawala?

¿Qué es el sistema de envío de dinero y remesas Hawala?

28 marzo 2015, 19:00
Sofyloza
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La hawala es uno de los métodos más conocidos que existen en lo que se denomina sistemas de transferencia alternativo e informal de fondos que se utiliza en muchas regiones del mundo para realizar transferencias de dinero en el ámbito local e internacional. Es un sistema tradicional que se basa en la confianza y que ha evolucionado y sobrevive a un mundo ordenado a través del sistema financiero y de la supervisión administrativa.

Existen más sistemas de este tipo con otras denominaciones y modalidades en diferentes regiones del mundo: Chop o Fei-Ch’ien en China, Hundi en India, Padala en Filipinas o Phei Kwan en Tailandia son algunos ejemplos.

¿Cuales son los orígenes de la hawala?

La palabra hawala significa “transferencia”o “cable” en la jerga bancaria árabe. Y el sistema hawala
tiene sus orígenes en un mecanismo que tradicionalmente se utilizaba para realizar pagos y transferencias de dinero hace varios siglos en el sur de Asia, a lo largo de las rutas comerciales tradicionales en Oriente Medio y partes de África Oriental.

En la actualidad sus principales usuarios son los miembros de comunidades expatriadas que han emigrado a Europa, la región del Golfo Pérsico, Estados Unidos y Canadá y envían remesas a sus parientes en el subcontinente indio, Asia Oriental, África, Europa oriental y otras regiones. Estos trabajadores emigrantes han revitalizado el papel y la importancia del sistema y, si bien la hawala se utiliza para la transferencia legítima de fondos originarios y es perfectamente legal en multitud de países, su naturaleza informal que no requiere del traslado de fondos físicos o electrónicos, que lo hacen prácticamente indetectable, y su carácter anónimo lo han hecho vulnerable a abusos con fines ilícitos y se ha convertido en una potencial herramienta de movimiento de fondos ilegales.

¿Cómo funciona el sistema hawala?

Imaginemos un residente en el país A que desea enviar una cantidad dineraria determinada a un país determinado B. El cliente residente en el país A contacta con un proveedor del servicio, que recibe el nombre de hawaladar, residente en el país A. Le entrega fondos en la moneda del país A y a cambio obtiene una clave o código de identificación.

El hawaladar residente en el país A contacta con un hawaladar residente en el país B, que será en este caso su corresponsal, y le pide la entrega del importe equivalente convertido a la divisa del país receptor (B) al beneficiario de la transacción. Este beneficiario se identificará con el código suministrado por el hawaladar del país A ante el hawaladar del país A para obtener el dinero.

Una vez efectuada la transferencia el hawaladar A tiene un pasivo frente al hawaladar B y la liquidación de sus posiciones se efectúa por diversos medios, ya sean financieros o de bienes y servicios. También pueden transferir sus posiciones a otros intermediarios que pueden asumir y consolidar las posiciones iniciales y realizar la liquidación al por mayor o en forma multilateral.

La liquidación de pasivos también podría realizarse también importando bienes en forma de “transacción hawala inversa”, es decir, a través de una transacción del país B al país A, por ejemplo de un cliente que quiere realizar una inversión, o pagar gastos educativos o médicos de alguno de sus hijos. Los clientes nunca saben si la transacción que inician es directa o inversa. Los hawaladars cobran comisiones o en algunos casos utilizan el diferencial entre los tipos de cambio para generar ingresos. Las comisiones que cobran suelen ser más bajas que las que aplican bancos o las operadoras de envío de dinero internacionales.

El sistema hawala es más atractivo para muchos de sus usuarios por factores económicos y culturales. Es menos costoso, más ágil y más flexible, más confiable, más cómodo, menos burocrático y requiere menos datos que el sistema financiero formal. La red de corresponsales está muy desarrollada a nivel mundial y local y en muchos países se ha extendido por todo el territorio a pesar de contar con malas vías de servicios y comunicaciones, lo que permite la entrega de dinero en el rincón más remoto del territorio. Además, no hay que olvidar que muchos de los receptores de las remesas es población no bancarizada, por lo que este sistema se adapta perfectamente a sus necesidades.

Además, y no menos importantes, son las razones culturales, normalmente los hawaladars son personas del mismo país de procedencia de los usuarios, hablan el mismo idioma y resulta por ello más sencillo. La cercanía cultural hace que el remitir fondos a través del sistema hawala sea más atractivo para muchos inmigrantes.

Consecuencias económicas del sistema hawala

Las transacciones del sistema hawala no pueden cuantificarse de forma confiable porque los registros son prácticamente inaccesibles, sobre todo a efectos estadísticos o de la balanza de pagos. Aunque sería imposible ofrecer una cifra precisa, es probable que el monto de las transacciones hawala ascienda a miles de millones de dólares.

Pese a su informalidad, el sistema hawala tiene repercusiones macroeconómicas directas e indirectas en relación con la actividad financiera y los resultados fiscales. Uno de esos aspectos es su impacto potencial sobre las cuentas monetarias tanto de los países que inician las transacciones como de los que las reciben.

Como esas transacciones no se reflejan en las estadísticas oficiales, las remesas de fondos de un país a otro no se registran como incremento de los activos externos en el país receptor ni como pasivo en el país remitente. En consecuencia se produce una transferencia de valor, pero el dinero en sentido amplio no varía. En cambio en el país receptor, las transacciones del hawala pueden afectar a la composición del dinero en sentido amplio. Estas transacciones se realizan principalmente en efectivo, aunque los hawaladars pueden utilizar el sistema bancario para otros fines. Los habitantes de países en desarrollo que transfieren fondos al exterior a través del sistema hawala son generalmente de clase acomodada y proporcionan efectivo a los hawaladars locales realizando retiros de sus cuentas bancarias. En consecuencia las transacciones de tipo hawala tienden a incrementar el volumen del efectivo en circulación.

Además, tienen consecuencias fiscales tanto para los países remitentes de fondos como para los receptores, ya que no se pagan impuestos directos ni indirectos por las transacciones. El impacto negativo sobre los ingresos fiscales afecta igualmente a las actividades legítimas e ilegítimas que son objeto del sistema hawala.

Y es precisamente por estas consecuencias, junto con el uso que se puede hacer del sistema hawala para actividades ilícitas, como blanqueo de capitales o financiación del terrorismo, por las que en algunos países, por ejemplo, Estados Unidos, es ilegal. 

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