Alerta: nuevo desplome del petróleo

Alerta: nuevo desplome del petróleo

15 marzo 2015, 01:00
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La cotización del crudo  se ha estabilizado en los últimos días pero los expertos advierten que en las próximas semanas volverán las fuertes caídas. Las reservas de petróleo de Estados Unidos, el mayor consumidor del mundo, están en máximos históricos y presionarán los precios a la baja hasta los 20 dólares el barril.

 La caída en picado del precio del petróleo ha provocado que Estados Unidos acumule cada vez más reservas de crudo. El Departamento de Energía informó que aumentaron en 4,5 millones de barriles la semana pasada y se situaron en 448,9 millones, el más alto desde la década de 1930. La producción de petróleo mundial no ha parado a crecer en los últimos años gracias la técnica de fracking que ha abierto la posibilidad a la extracción de crudo esquisito, antes inaccesible. Algunos expertos apuntan a que es el principal motivo de la caída en picado, unido al descenso de demanda mundial provocado por la crisis financiera. La situación está agravada por la posición de la OPEP, la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que ha decido mantener sus cuotas de producción para no perder mercado.

Las plataformas y refinería del país están al borde del colapso, que obligará a las compañías poner en el mercado mayores cantidades de petróleo empujando más a la baja los precios. Desde el departamento de materias primas de Citibank advierten que Estados Unidos se está quedando sin espacio para almacenar para más crudo. Con esta perspectiva, en un reciente informe apuntan que el barril se podría desplomar hasta los 20 dólares, que provocaría que el sector dejará de producir hasta que no bajen las reservas.

Esta teoría ha sido respaldada por Raoul Pal, un inversor referente en el sector y editor de la prestigiosa revista  Global Macro Investor, "el exceso de suministro forzará a que sea vendida en el mercado, y la producción tendrá que recortarse".

¿Por qué se ha llegado a esta situación?

La producción en Estados Unidos ha levantado el pie del acelerador desde comienzo de año para intentar recuperar el equilibrio en el mercado, sin embargo, el país ha entrado en un bucle diabólico. La nueva producción procedente del fracking extrae un tipo de petróleo que la mayoría refinerías del país no se pueden procesar, a falta de grandes inversiones en estos momentos prohibitivas por el nulo retorno que supondría. A las compañías no les queda más remedio que aumentar las reservas.

Además, la fortaleza del dólar y la necesidad de que las refinerías continúen con su actividad, el sector sigue comprando crudo pesado en el mercado internacional, por lo que las actuales reservas se quedan sin salida.

El rápido aumento de las reservas es preocupante, pero en parte es el resultado de la época del año, indica Norbert Ruecker, jefe de Materias Primas de Julius Baer. En esta época del año coincide con una caída estacional de la demanda de gasolina. Las refinerías aprovechan para reducir su actividad y realizar tareas de mantenimiento, que produce un repunte de los inventarios.

"La caída de producción de petróleo debería ser temporal y esperamos que el crudo esquisto continúe su auge a largo plazo, por el aumento de la demanda mundial", apunta Ruecker. En este sentido se manifestó el Departamento de Energía esta semana con unas previsiones de crecimiento para este año.

El asesor de política energética de Bill Clinton, Robert Wescott, prevé que los precios lleguen a bajar hasta los 35 dólares, unas previsiones recogidas en un informe de Pionner Investments, "pero es probable que se mueva en un rango entre 40 y 60 dólares". El gurú confía en que Arabia Saudí decida recortar la producción en la próxima reunión de la OPEP de junio e influya en el alza de precios. Tras esta medida establece que el petróleo se moverá en 50 y 75 dólares, pero si persiste el exceso de oferta será difícil ver el crudo por encima de los 65 dólares. 

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