Aprende a vivir una semana con bitcoins: Día 1

Aprende a vivir una semana con bitcoins: Día 1

18 septiembre 2014, 13:13
Kalinkita
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La travesía comienza

El martes por la mañana del 30 de abril de 2013, vacié todo el dinero y tarjetas de mi cartera antes de salir de mi casa. Muchos periodistas habían escrito sobre la compra de bitcoins, sin embargo esta es solamente una historia de frenesí. Mi redactor me propuso una difícil tarea: no sólo comprar bitcoins sino vivir de ellas una semana.

Para la semana siguiente compré 5 bitcoins con Coinbase, después del fallido intento de hacer esto con Mt.Gox. Ya que mi banco rechazó el envió de dinero a la cuenta de Mt.Gox, entonces transferí $600 a Coinbase y adquirí monedas por el precio de $126,69.

La tarea prioritaria que yacía ante mí era cómo voy a comer. En San Francisco hay dos lugares donde aceptan BTC: el restaurante de sushi, ubicado bastante lejos del lugar donde vivo, y la tienda de empanadas, ubicada entre mi casa y el trabajo. Me preocupaban las distancias a superar hasta el restaurante de sushi toda la semana, e igualmente la cifra del termómetro en la calle. Por ahora en San Francisco el transporte público o los taxis no se pueden pagar con bitcoins. Además me empezó a preocupar cómo se pondría de manifiesto en mi figura la alimentación con productos de la tienda de empanadas.  

Tuve la fortuna de encontrar dos servicios en línea, en BitcoinClassifieds

ofrecían vender una tarjeta de regalo de la red de restaurantes de comida rápida de comida mexicana, en SurvivalFood

se ofrecía una reserva semanal de barras energéticas con alto contenido calórico para prepararse al ataque de los muertos vivientes u otros acontecimientos del fin del mundo.

Apenas mi amigo buscó en google "bitcoin comida a domicilio" yo ya estaba lista para gastar una de las cinco monedas en estas poco atractivas y sorprendentemente costosas ofertas. Él encontró un servicio de entregas a domicilio de comida con el nombre de Foodler

, que trabajaba de la mano con decenas de restaurantes en San Francisco y, que además, aceptaba bitcoins. Respiré aliviada y transferí a mi cuenta en su portal de internet un bitcoin.

Sin embargo, todo esto no me salvó la mañana del martes, cuando al despertar me antojé de yogurt con cereal y café. Hasta me vi obligada de ir al trabajo sin desayuno. Por el camino intenté pasar por la tienda de empanadas, donde aceptaban bitcoins, pero estaba cerrada.

No tenía otro lugar a donde ir, por eso fui al trabajo echando saliva, ya que cerca hay un Starbuks. De la casa a la oficina hay 45 minutos de camino, al final de los cuales moría de hambre. Durante una hora me enfoqué con dificultad en el trabajo, hasta que a las 10:30 pude hacer un pedido al servicio a domicilio del restaurante indio por un valor de $18 o 0,13 BTC. La espera del pedido tardó dos horas. Mientras tanto la vida con bitcoins sólo me irritaba, sufría mucho por la falta de cafeína en la sangre. Decidí que no pasaría nada malo si tomaba café de oficina, aunque por lo general no lo tomo ya que no es muy gustoso.

Tenía además otra trampa para esta semana, debía usar mi teléfono, a pesar de que no podía poner saldo con bitcoins. Con todo, lo necesitaba para trabajar.

 Luego de que me comuniqué por teléfono con anticipación, decidí pasar por la oficina de Coinbase (bolsa de valores con la cual adquirí las bitcoins). Para llegar a ellos hay kilometro y medio de camino que se extiende por la zona industrial. Eché una pasada por la tienda de alquiler de bicicletas, donde pregunté si aceptaban bitcoins. "¿bit qué?" - me preguntaron en respuesta. Expliqué que era una divisa digital, a lo que el empleado reaccionó encogiendo los hombros y diciendo que ni siquiera tenía teléfono móvil.

La oficina de Coinbase es bastante espaciosa, de dos plantas. Mientras tanto, frente a esta resplandecía una seductora tienda de café. Mantienen el 90% de las cuentas de sus clientes en "almacenamiento en frío," fuera de línea en flash drives, con papel de respaldos que se mantienen en una caja de seguridad en el banco. Además en febrero de 2013 su volumen de ventas de bitcoins al mes llegó a un millón de dólares estadounidenses, no obstante luego de tres meses, en mayo, llegó a 15 millones.


Las bitcoins permiten hacer transacciones monetarias sin la incorporación, a este proceso, de bancos o estado. Pero su problema es que son difíciles de comprar, y para crear un monedero propio, protegido, en el computador o teléfono se necesita de conocimientos técnicos e inequívocos. Coinbase aliviana estos procesos para los usuarios guardando las monedas, además, con todo esto aparece la posibilidad de observar el movimiento del dinero, porque, por ejemplo, mi cuenta de Coinbase está ligada a mi cuenta en el banco.   

Su empleado, con quién hablé, Fred Ehrsam, recibe su salario en bitcoins. Además es el tercero de su compañía en convencer al dueño del apartamento, donde vive, a aceptar el pago en bitcoins.

Tuve interés de por qué no puedo usar mi aplicación de Coinbase en el iPhone para realizar pagos, sólo revisar el historial de mis transacciones. Está hecho por Apple - me respondió Fred. Ellos aun no apoyan a la Bitcoin y no aprueban aplicaciones que permitan comprar o venderlas. Android no tiene tales limitaciones.

Me fui para la casa a pie a comer lo que quedaba de mi almuerzo indio. Luego de 8 kilómetros al día, de trabajar una jornada y  de beber una taza de café, estaba agotada. Pero sí que puedo apartar algunos bitcoins en diversión. En uno de los bares tenía que llevarse a cabo una fiesta por el brusco crecimiento del curso de la divisa.

Y salí para allá. 20 minutos de camino. Para alegría mía, la primera bebida era gratis gracias a los organizadores. De otra forma no podría darme el lujo de un vaso de cerveza ya que el bar no aceptaba bitcoins. Habían principalmente hombres. Hablé con personas que se dedicaban a reunir bitcoins desde el 2010 y ganaban muchas monedas cuando aun ellas eran poco costosas.

El organizador de la reunión es un entusiasta de las computadoras que dice vender un 5% de sus Bitcoins cada vez que su valor aumenta en un 20%. Así que si la Bitcoin cae de precio, no va a perder todo. Pero él está invirtiendo en Bitcoin no para hacer dinero. Le gusta la idea del dinero independiente del Estado, y además cree que pueden cambiar el mundo.


Algunas personas aquí son socios del club de millonarios Bitcoin  que compraron BTC por centavos, vi que habían crecido a $ 100 o incluso $200 la semana pasada. Pero ellos prefieren no hablar de la cantidad de dinero que tienen ahora. No todos ellos utilizaban Bitcoins por simple interés . Alguien compraba en la Ruta de la Seda. Otro vendía camisetas a un cuarto de BTC.

Uno de los desarrolladores del minado de Bitcoins en los primeros días de su existencia: He descargado la aplicación en el ordenador y lo dejé funcionando toda la noche - dice. Cuando me desperté esta mañana, vi que gané 50 BTC. Ahora se necesita más potencia de cálculo para hacer lo mismo. Dijo que gastó 200 Bitcoins en juegos en línea en esos días. Ahora son 27200 dólares. La verdad es que todavía conserva una gran cantidad de monedas, y está tratando de decidir si debe o no venderlas.

Estoy yendo a casa, hace frío afuera. Por lo general, tomo un taxi, pero la moneda con potencial para cambiar al mundo todavía no es aceptada por los taxistas. Me voy a dormir muy temprano gracias a 12 kilómetros de caminata y la falta de cafeína en mi cuerpo. Vivir de Bitcoins es una tarea difícil. En mi cartera al final del día han quedado 4 BTC.


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