El BCE impulsará la economía inyectando 600.000 millones

El BCE impulsará la economía inyectando 600.000 millones

22 enero 2015, 22:12
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El Banco Central Europeo (BCE) definirá y aprobará hoy un programa de compra masiva de deuda, con el objetivo de dar alas a la economía europea y evitar cualquier peligro de recaída. Es la primera vez que la institución con sede en Fráncfort aplica una medida de este calado. Si se cumplen los pronósticos, Mario Draghi anunciará una inyección cercana a los 600.000 millones de euros. España podría recibir más de 50.000 millones, aunque la cifra final dependerá de la forma en la que el BCE calcule el reparto. La institución comprará deuda europea a un ritmo de unos 50.000 millones al mes.

Para ser una institución independiente, el BCE no dejó ayer de sufrir presiones en todos los sentidos, durante la jornada previa a la reunión del Consejo en el que Draghi se adentrará en el terreno virgen de la compra de deuda soberana. «No nos emocionemos demasiado», decía el consejero Ewald Nowotny, tratando de calmar a unas Bolsas europeas entregadas a la volatilidad y que cerraron con alzas generalizadas a causa de las filtraciones del plan que debatirá el Consejo. Esas filtraciones, cuyo origen no quedaba claro, eran sin duda una de las principales presiones.

Desde EEUU, The Wall Street Journal citaba fuentes de Fráncfort según las cuales el monto total de la operación será de 600.000 millones de euros, elevando la apuesta sobre los 500.000 millones anteriormente filtrados e inyectando adrenalina adicional a los ya sobreexcitados mercados. Otras fuentes suben hasta 1,1 billones. En el mismo sentido y desde Davos, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, sugería que el BCE «podría ayudar a Europa a dar un nuevo mensaje de dirección económica», pidiendo más madera y jaleado a su vez por el secretario de la OCDE, Ángel Gurría, que sugería: «Dejen que Mario vaya tan lejos como pueda, no creo que deban ponerle tope... No digan 500.000 millones, digan mejor en la medida en que podamos o en la medida en que necesitemos». Todas estas declaraciones sentaban como patadas en el estómago en la sede del Bundesbank alemán, donde cuentan con que Draghi haga hoy un anuncio dominado por la «moderación». Y lo más preocupante es que ni unos ni otros se atreven a cifrar cuántos puntos de PIB europeo puede impulsar la madre de todas las flexibilizaciones monetarias.

Los reiterados pseudoanuncios durante los últimos meses han llevado a los mercados a descontar a lo grande y ahora el problema es si el desembarco de Normandía planeado por Draghi contra la flojera económica europea será considerado o no suficiente. Según cálculos del BCE, actualmente hay títulos de deuda soberana en el mercado secundario por valor de 6,5 billones de euros que cumplen con las condiciones para entrar en el programa de compra de bonos. The Royal Bank of Scotland eleva la cifra disponible hasta los 9,77 billones de euros. En estos momentos, el balance del BCE asciende a 2,15 billones de euros y la idea es llevarlo al entorno de los tres billones. Los más críticos, como el ex presidente del Bundesbank Axel Weber, consideran que «una vez dado ese paso, el futuro del euro quedará muy comprometido».

En realidad, nada estará decidido hasta que termine la reunión de hoy del Consejo, porque el banco central alemán se esforzará en una ofensiva de última hora para limitar la impresión de dinero, tratando de suavizar el borrador o retrasar las decisiones sobre aspectos clave. Su presidente, Jens Weidmann, sigue buscando garantías, como una probable medida que obligue a los bancos centrales nacionales, y no al BCE, a asumir riesgos en la compra de la deuda de los estados miembros. «No defendemos intereses alemanes, defendemos intereses del euro. En cuanto comience la impresión de dinero todos seremos más pobres», señalan fuentes del Bundesbank, que recuerdan que el crecimiento que se consiga por esta vía será solo un espejismo, puesto que creceremos en euros con mucho menos valor.

Los banqueros alemanes tienen a su favor que «cuando se estudian los detalles de un potencial programa de compra de activos, el riesgo de tener que contemporizar es elevado», según advierte RBS en su último informe al respecto, «la idea es que para llegar a un acuerdo más amplio dentro del Consejo de Gobierno y para empujar a los disidentes hacia el consenso, Draghi va a tener que hacer concesiones», añade. Y eso significa elegir entre los distintos tipos de bonos.

Dentro del catálogo de activos disponibles hay quien cree que puede haber una distinción entre la deuda soberana más segura, aquella que renta casi cero o que ofrece incluso intereses negativos, y la menos acorazada, con rentabilidades positivas y que en su mayoría está firmada por países de la periferia europea. En el primer grupo hay activos por dos billones, mientras que el segundo suma casi cinco billones de euros. Draghi podría jugar a comprar deuda soberana más segura y hacer así que los tipos caigan más y no sean atractivos, por lo que los inversores se moverían a los extremos de Europa en busca de rentabilidad extra. En todo caso, la emisión neta de renta fija en Europa no pasa por su mejor momento y cualquier merma en el universo de activos a comprar podría ralentizar o dificultar la consecución del objetivo.

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