"El momento de Europa": La UE esboza un costoso rescate para un bloque en disputa

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Miguel Angel Vico Alba
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Miguel Angel Vico Alba  
La Comisión Europea dio a conocer el miércoles un plan de 750.000 millones de euros para apuntalar las economías afectadas por el coronavirus, con la esperanza de poner fin a meses de disputas sobre cómo financiar una recuperación que destapó los defectos del bloque de 27 naciones.

El plan recibió la acogida inicial positiva de París, Berlín, Roma y Madrid, así como del Parlamento Europeo, y el presidente de los líderes de la UE dijo que deberían tratar de llegar a un acuerdo antes de las vacaciones de verano.

Según la propuesta, que aún podría ser bloqueada por las austeras naciones del norte, la Comisión Europea pediría prestado los fondos al mercado y luego desembolsaría dos tercios en subvenciones y el resto en préstamos para amortiguar la caída económica sin precedentes que se espera este año por los confinamientos.

Gran parte del dinero ---313.000 millones de euros en transferencias no reembolsables y préstamos-- se destinaría a Italia y España, los países de la UE más afectados por la pandemia.

"O lo hacemos todos solos, dejando atrás países, regiones y personas y aceptando una unión de ricos y pobres, o recorremos ese camino juntos", dijo la jefa de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Los líderes de la UE coinciden en que, si no logran rescatar unas economías que ahora están en caída libre, se arriesgan a algo peor que la crisis de deuda de hace una década que amenazó con desintegrar la eurozona.

Pero los países del norte, fiscalmente conservadores, se han resistido a la presión de un grupo "Club Med" para mutualizar deuda y evitar que el mercado único de la UE, de 450 millones de personas, se vea fragmentado por niveles divergentes de crecimiento y riqueza en la salida de su recesión más profunda.

Las transferencias, aunque controvertidas, son necesarias porque Italia, España, Grecia, Francia y Portugal ya tienen una deuda elevada y dependen en gran medida del turismo, un sector tremendamente afectado por la pandemia.

Por ello, es previsible que a estos países les resulte más difícil que a las naciones septentrionales reiniciar sus economías a través de préstamos.

El euro subió mientras von der Leyen detallaba el plan titulado "El momento de Europa: Reparar y Preparar la Próxima Generación".

El plan tiene como objetivo cumplir el compromiso de la Comisión de neutralidad en emisiones de carbono en 2050, reforzar la capacidad sanitaria y de defensa de la UE y apoyar a las empresas que se enfrentan a problemas de solvencia.

El paquete de fondos de recuperación se suma al presupuesto a largo plazo de la UE para 2021-27, que la Comisión propondrá que se fije en 1,100 billones de euros, prácticamente igual a los 1,095 billones de la propuesta debatida por los líderes en febrero.

El plan necesita el respaldo unánime de los 27 Estados de la Unión Europea y del Parlamento Europeo. El presidente de los líderes de la UE, Charles Michel, dijo que lo discutirían el 19 de junio.

"Está claro que hay conversaciones difíciles por delante", dijo la canciller alemana Angela Merkel. Su ministro de Finanzas vio "muy altas" posibilidades para un acuerdo.

REGATEO

Los 500.000 millones de euros en transferencias están en consonancia con los deseos de las dos economías más grandes de la UE -Francia y Alemania-, que habían propuesto la semana pasada un paquete sólo de ayudas no reembolsables.

"Debemos movernos rápidamente y adoptar un acuerdo ambicioso con todos nuestros socios europeos", dijo el presidente francés Emmanuel Macron.

Los países fiscalmente más austeros preferirían que el paquete de recuperación comprendiera solo préstamos. Países Bajos acogió las propuestas del miércoles con prudencia.

"Las posiciones están muy separadas ... así que las negociaciones llevarán tiempo", dijo un diplomático holandés.

Los países del este más pobres quieren asegurar su generoso desarrollo y que no se recorten los subsidios agrícolas.

A pesar de sus luchas sobre cómo responder a la crisis, los países de la UE ya han acordado 500.000 millones de euros de ayudas inmediatas y el plan por valor de 1,85 billones de euros desvelado el miércoles se sumaría a esta cifra.

El préstamo inicial que asumirá la Comisión tendrá que ser devuelto, lo que significa mayores contribuciones nacionales al presupuesto de la UE en el futuro o nuevos impuestos asignados a la UE.

La Comisión propuso nuevos ingresos en forma de un impuesto sobre los plásticos, algo de dinero del programa de negociación de emisiones de CO2, un impuesto sobre los servicios digitales, una parte de los impuestos nacionales sobre las empresas y un gravamen a la importación de bienes producidos en países con normas de emisiones de CO2 más laxas que la UE.

También propuso que el presupuesto de la UE reciba una contribución mayor del Impuesto sobre el Valor Añadido pagado por los Estados a la UE.

ING (AS:INGA) dijo que la propuesta era como una botella de vino cara en la estantería de un supermercado: "Muy a menudo sólo está ahí para hacer que las de menor precio parezcan razonables".

Fuente: Investing/Reuters

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